IMPACTO DE LA DEPURACIÓN Y EL CONTROL DEL APETITO EN LA SALUD
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IMPACTO DE LA DEPURACIÓN Y EL CONTROL DEL APETITO EN LA SALUD

FASES DE DEPURACIÓN DEL HIGADO

 

 

FASES DE DEPURACIÓN DEL HIGADO La Fase I: Implica la activación de una serie de enzimas llamadas citocromo P450. Estas enzimas comienzan el proceso de biotransformación oxidando, reduciendo o hidrolizando toxinas, creando intermedios biotransformados. La Fase II: En esta fase se activan las Transferasas, enzimas que realizan reacciones de conjugación que ayudan a convertir los intermedios biotransformados de la Fase I en sustancias menos tóxicas, solubles en agua, que se excretan o eliminan fácilmente del cuerpo.

En algunos casos, las enzimas de la Fase I pueden transformar una sustancia extraña no tóxica en una sustancia cancerígena. Sin embargo, un sistema de Fase II que funcione correctamente debería actuar para desintoxicar el carcinógeno activado metabólicamente.

La capacidad que tiene nuestro cuerpo para deshacerse de las sustancias tóxicas (Depuración), depende en gran medida del Hígado. La sobreexposición a toxinas en el aire y en nuestra dieta, la alimentación descontrolada y muchos otros factores, pueden ejercer un impacto negativo, al generar una presión excesiva sobre los sistemas de desintoxicación del hígado y llegar a desequilibrar nuestra salud.

El hígado es el órgano más importante del cuerpo involucrado en la desintoxicación. Es aquí, donde las sustancias tóxicas como los fármacos, las drogas y las toxinas ambientales, se someten a un proceso llamado biotransformación que las hace menos dañinas y facilita su eliminación del cuerpo. La depuración del hígado implica una serie de sistemas enzimáticos que se dividen en dos fases generales.

La Fase I: Implica la activación de una serie de enzimas llamadas citocromo P450. Estas enzimas comienzan el proceso de biotransformación oxidando, reduciendo o hidrolizando toxinas, creando intermedios biotransformados.

La Fase II: En esta fase se activan las Transferasas, enzimas que realizan reacciones de conjugación que ayudan a convertir los intermedios biotransformados de la Fase I en sustancias menos tóxicas, solubles en agua, que se excretan o eliminan fácilmente del cuerpo.

En algunos casos, las enzimas de la Fase I pueden transformar una sustancia extraña no tóxica en una sustancia cancerígena. Sin embargo, un sistema de Fase II que funcione correctamente debería actuar para desintoxicar el carcinógeno activado metabólicamente.

Otro efecto potencialmente perjudicial de la Fase I es la producción de radicales libres de oxígeno que se produce como resultado de la actividad del citocromo P450. A medida que aumenta la carga de toxinas de una persona, también aumenta la actividad del citocromo P450, que puede exponer al hígado a un mayor estrés oxidativo. Para eliminar eficazmente los intermedios biotransformados, la actividad enzimática de la Fase II debe estar en equilibrio con la Fase I, de lo contrario, las toxinas pueden acumularse en el cuerpo.

En cuanto a las estrategias de depuración del hígado , estudios científicos sobre toda la población mundial, han demostrado consistentemente que una buena higiene de vida (alimentación balanceada, ejercicio físico y mental), ayuda a asegurar el correcto funcionamiento de ambas fases de depuración. Por otro lado, la ingesta de nutrientes provenientes de la quinoa o de vitaminas  (C, E, y las del complejo B), es necesaria para una correcta actividad del citocromo P450. También puede ser beneficioso la multitud de Fito compuestos no nutritivos (Metabolitos secundarios) que están presentes en las plantas y que ayudan a apoyar la depuración del hígado de sustancias tóxicas que están asociadas a la aparición de múltiples enfermedades como el cáncer. Además de favorecer el proceso de la Digestión.

Entre estas plantas encontramos:

  • Reishi: Del Ganoderma lucidum, comúnmente conocido como Reishi, hablamos en el ultimo “Post”. El Reishi ha sido ampliamente utilizado para el tratamiento de hepatopatías crónicas. Ensayos de laboratorio realizados con extractos de este hongo, indicaron que la sinergia de principios activos (terpenoides y polisacáridos) sirve para tratar los daños del hígado ocasionados por químicos tóxicos como el CCl4, el virus de la hepatitis B y el carcinoma hepatocelular. Gracias a la presencia de los triterpenos, los cuales ejercen una inhibición del crecimiento de las células del Hepatoma. Este mecanismo de hepatoprotección del Reishi, puede ser debido a la acción antioxidante y a la actividad de “barrido de radicales libres” de los metabolitos presentes en este hongo.
  • Cardo Mariano: El cardo mariano (Silybum marianum) contiene silimarina, su principal biocomuesto activo, que refuerza y protege las células hepáticas frente a las toxinas.
  • Diente de León: El diente de león (Taraxacum officinale), aumenta las secreciones de todas las glándulas digestivas (aumenta la producción de saliva, de jugos gástricos, intestinales y pancreáticos, bilis) siendo un excelente tónico estomacal, contribuyendo al correcto proces de digestión
  • Alcachofa: La alcachofera (Cynara scolymus) contribuye a regula las funciones hepáticas. Aumenta la formación y regula la secreción de bilis. Ayudando a eliminar muchas sustancias tóxicas de la sangre y ayuda a limpiar el hígado
  • Cúrcuma: La cúrcuma (Curcuma longa) es considerada como tónico estomacal, ya que estimula la secreción de jugos gástricos y facilita la digestión. También facilita el vaciamiento de la vesícula biliar (es colagoga) y evita los gases intestinales (carminativa).

            

 

CONTROL DEL APETITO Y LA OBESIDAD

 

La ingesta de alimentos es un factor preponderante para la vida y está regulado por una serie de mecanismos que interaccionan entre sí para conseguir un adecuado balance energético en nuestro cuerpo. Así pues, si alguno de estos mecanismos falla y el equilibrio se rompe, pueden generarse una serie de alteraciones, entre ellas la obesidad. Como ya bien se sabe, la obesidad es una enfermedad que va en aumento a nivel mundial, que genera importantes problemas de salud y que afecta tanto a adultos como a niños.

 

La “Obesidad” se distingue por ser una enfermedad crónica, caracterizada por una acumulación excesiva de grasa corporal, que conlleva a una pérdida significativa de la salud y de la calidad de vida, al verse afectados muchos procesos metabólicos. Puede causar problemas cardiovasculares, hipertensión arterial, infarto, diabetes e incluso cáncer. Por todo ello, es de gran importancia  conocer los  mecanismos que  participan  en  el control del apetito y la homeostasis energética, lo que  puede contribuir a prevenir y tratar tanto la obesidad como  las enfermedades crónicas relacionadas.

 

Factores que Regulan el Apetito: Estudios científicos realizados por varios centros de investigación sobre Nutrición y endocrinología, como el “London King’s College” han demostrado que la regulación del apetito viene marcada principalmente por tres factores: Genético, Hormonal y Emocional.

  • Genético: A nivel genético comprobaron que las personas que eran obesas, tenían más probabilidades de tener una alteración en ciertos tipos de genes relacionados con el sobrepeso: el gen FTO y el gen MC4R. Mientras que las personas que eran delgadas no presentaban ningún cambio en estos genes. El gen FTO (Fat mass and Obesity) actúa modificando el apetito, al disminuir o eliminar la sensación de saciedad, por lo que después de comer, las personas que tienen 2 copias de este gen, no se sienten llenas y siguen comiendo. La deficiencia del gen MC4R (melanocortina) se caracteriza por obesidad grave, con un gran incremento en la masa corporal magra, debido a la necesidad que genera en el cuerpo de consumir más grasa de la que necesitamos.

 

  • Hormonal: Desde el descubrimiento de la primera hormona en 1905 (Starling y Bayliss), los estudios científicos dedicados a comprobar la existencia de hormonas gastrointestinales, las que modulan la ingesta de alimentos y el equilibrio energético, han despertado  un  gran  interés en los últimos tiempos. Las hormonas gastrointestinales, son un grupo de péptidos secretados por el tubo gastrointestinal, las cuales se han relacionado con el apetito y la repartición de la energía. Dentro de estas hormonas se encuentran la Leptina, la Colecistoquinina, la Gastrina, la Secretina, la Insulina, el PYY.
    • La Leptina (producida por el tejido adiposo) y la Colecistoquinina (producida por duodeno y el yeyuno) inhiben las ganas de comer. Cabe destacar que esta último también se libera como neurotransmisor en varias regiones cerebrales (córtex, amígdala, hipocampo, tálamo e hipotálamo, entre otras).
    • La Grelina es una proteína sintetizada por el duodeno y estómago que despierta la sensación de apetito.
    • La Gastrina estimula la secreción de ácido clorhídrico en el estómago. La Secretina hace que el páncreas segregue un jugo digestivo rico en bicarbonato.

     

  •  Emocional: Es muy importante distinguir entre el hambre física y el hambre emocional. El hambre física está provocada por un proceso interno de nuestro cuerpo, que se origina por la rotura del equilibrio homeostático, ante la necesidad de nutrirnos en ese momento. Sin embargo cuando aparece el hambre emocional, no hay necesidad real de alimentarnos y son nuestras emociones las que toman el control. Muchos estudios científicos han demostrado que el estrés y la ansiedad, promueven en gran medida la conducta de comer compulsivamente, convirtiéndose en un desencadenante de la sobrealimentación, generando así el exceso de peso.

 

Dentro de las estrategias terapéuticas para tratar la obesidad se incluyen fármacos sintéticos, dietas muy agresivas, y muchas veces la cirugía. Estos métodos pueden resultar muy costosos y además conllevar complicaciones graves.  En cambio, los productos a base de plantas, ofrecen un enfoque alternativo para el control del apetito, en la lucha contra la obesidad y las enfermedades asociadas. Siendo un tratamiento más seguro y eficiente sin poner en riesgo la salud debido a los pocos efectos secundarios, convirtiéndose en una nueva alternativa potencial para el tratamiento del apetito y la obesidad

Dentro de las plantas que sirven como coadyuvantes para el control del apetito y la obesidad encontramos:

  • Garcinia: Los frutos de Garcinia cambogia,  han sido ampliamente estudiados y utilizados para controlar el apetito. Su principal biomolécula activa es el ácido hidroxicítrico (HCA), se extrae de la cáscara de estos frutos y sirve suprimir el apetito y reducir la capacidad de engordar, al promover la producción de hormonas gastrointestinales involucradas en el control del apetito como es el caso de la Colecistoquinina.
  • Gymnema: La Gymnema silvestre es una planta de amplio uso en la medicina ayurvédica, debido a sus propiedades hipoglucemiantes. Los diferentes estudios realizados sobre esta planta, han mostrado que  los responsables de la actividad hipoglucémica son el ácido gimnémico y un péptido denominado gurmarina, que también juega un papel importante en la actividad de ésta especie. Además de suprimir selectivamente la ansiedad por la ingesta de sustancias dulces, también se ha descubierto que estos compuestos aumentan la excreción fecal de colesterol.
  • Tilo: Estudios realizados por diferentes centros de investigación, han mostrado que los fitoconstituyentes presentes en el extracto acuoso de las infloresencias del Tilo (Tilia tomentosa), entre ellos la Quercetina y el Kaemferol, están asociados a las propiedades ansiolíticas y sedantes. Lo que justifica que esta planta sea utilizada para calmar el hambre emocional, pudiendo así combatir la obesidad y las enfermedades asociadas.

 

Para concluir, podemos decir que la depuración del hígado es un proceso sumamente importante en nuestro cuerpo, ya que nos ayuda a eliminar toxinas,  dejando el cuerpo limpio para que pueda realizar las demás funciones vitales. Por otro lado, antes se pensaba que el control del apetito estaba solo dado por el factor emocional. A día de hoy, gracias a los nuevos estudios del London King´s College, se ha puesto de manifiesto que el factor genético, está mas involucrado de lo que se cree, en cuanto al control del apetito y de la obesidad. Además de una buena higiene de vida (Alimentación balanceada, ejercicio físico y mental), los productos a base de plantas (Por supuesto con un seguimiento por parte de un profesional de salud) ofrecen un enfoque alternativo para la depuración y el control del apetito, en la lucha contra la obesidad y las enfermedades asociadas. Siendo un tratamiento más seguro y eficiente sin poner en riesgo la salud debido a los pocos efectos secundarios, convirtiéndose en una nueva alternativa potencial.

 

En la Naturaleza, o todo es medicina, o todo es veneno; todo depende de la dosis

PARACELSO

 

 

 

Dr. Jimmy Berrío Sierra

    Bioquímica Vegetal